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  Un trabajador de 59 años fallece al ser atrapado por una grúa en Vicinay Cadenas - GARA. 21-02-2003

FALTA DE MEDIDAS DE SEGURIDAD | LOS REPRESENTANTES DE LOS TRABAJADORES HABIAN DENUNCIADO ante la direccion, DE FORMA VERBAL, LA FALTA DE ESPACIO adecuado EN EL LUGAR DONDE SE PRODUJO el accidente

Genadio Pelleger Barranco, de 59 años, falleció ayer por la mañana en el hospital de Basurto por las heridas internas que dos días antes le produjo el atrapamiento de una grúa en la empresa Vicinay Cadenas, en Zorrotzaurre. Según explicó un miembro del comité, existían ya denuncias verbales ante la dirección de la empresa por la falta de espacio en el lugar del accidente de trabajo. La plantilla de Vicinay Cadenas parará 48 horas en señal de protesta por el accidente mortal de su compañero, que el próximo mes de mayo se iba a prejubilar por la vía del contrato de relevo.

BILBO

La falta de las estrictas medidas de seguridad en las instalaciones de la empresa dedicada a la realización de cadenas para buques fue la causa del accidente de trabajo que sufrió Genadio Pelleger Barranco, de 59 años. El siniestro se produjo el pasado martes cuando el trabajador fue golpeado y atrapado por una grúa de la empresa Vicinay Cadenas, que se encuentra en Zorrotzaure, en Bilbo.

Trasladado por una ambulancia a Asepeyo, que es la mutua que la empresa tiene contratada, fue internado en el centro hospitalario privado. Según explicó un miembro del comité a GARA, tras comprobar que no tenía ninguna fractura ósea ni problemas en el bazo, desde el centro hospitalario se comunicó a los compañeros del fallecido que «se encontraba en una habitación recuperándose».

Sin embargo, el trabajador se siguió quejando de dolores y es cuando le comprobaron «que tenía una perforación en el intestino, y a consecuencia de la misma falleció en el hospital de Basurto, donde fue trasladado ante la gravedad de la herida», explicaron a este periódico miembros del comité. Ayer por la mañana Genadio Pelleger Barranco falleció, por lo que los trabajadores convocaron un paro de 48 horas y, además, mantendrán hoy una asamblea a las once horas frente a la empresa para adoptar medidas de presión para que la dirección de la empresa ponga las medidas de prevención oportunas dentro de las instalaciones de la empresa para evitar nuevos sucesos. Se da la circunstancias que el trabajador se iba a prejubilar por la vía del contrato de relevo en mayo.

Según consta en el parte del accidente, la evaluación de riesgos en la empresa se había realizado, como reflejó la mutua Asepeyo en el parte del accidente, según indicaron fuentes del comité, formado por ELA, CCOO, USO y UGT.

Sin embargo, los representantes de los trabajadores matizaron ayer que en la zona donde se produjo el siniestro mortal no se hizo la evaluación. Además, según relataron ayer, existían varias denuncias verbales ante la dirección de la empresa para que que existiese el espacio necesario para el trabajo de la grúa y de los trabajadores de forma simultánea o sin problemas para la salud de los mismos.

El comité emitiño ayer mismo un comunicado en el que se denunció esa falta de medidas de seguridad en la empresa y, tras reunirse con la dirección, se acordó que dentro de Vicinay Cadenas se debe impulsar la cultura de la prevención laboral. «Tenemos que conseguir que la dirección de la empresa actúe en este tema para evitar nuevos siniestros», explicaron ayer desde el comité.

Condena de cárcel para responsables de una obra por falta de prevención

BILBO

CCOO de Euskadi dio a conocer ayer una sentencia de la Audiencia Provincial de Bizkaia que condena a seis responsables de una obra por un delito contra los derechos de los trabajadores por la falta de medidas de prevención, y que provocó la muerte del trabajador J.I.C.M., de 27 años, en 1998 en unas obras en Santurtzi.

Entre los condenados se encuentran el arquitecto, el director de obra, tres aparejadores, directores y jefes de obra, el encargado y el representante legal de la empresa que contrató al trabajador, que falleció en una obra de construcción de un bloque de viviendas que se realizaba en Santurtzi (Bizkaia). La condena a estas personas es por seis meses de prisión y multa como autores de un delito contra la seguridad de los trabajadores «ante la falta de medidas de prevención».

Los hechos ocurrieron cuando dos trabajadores se encontraban en el interior de una zanja recuperando material del andamiaje por orden del encargado. El fallecido, J.I.C.M., estaba en el fondo de la misma, a seis metros de profundidad, cuando se desprendió una zona de la pared de la excavación. Quedó sepultado y falleció por traumatismo cranoencefálico, mientras su compañero pudo alcanzar la superficie al encontrarse sobre los peldaños de una escalera.

La viuda del operario, como acusación particular, y CCOO de Euskadi, como acción popular, llevaron este caso a los tribunales. El Juzgado de lo Penal de Barakaldo dictó, en un principio, sentencia condenatoria contra más implicados en la construcción de la obra como responsables penales y a las compañías aseguradoras como responsables civiles directas por sendos delitos de homicidio imprudente y contra los derechos de los trabajadores, así como una falta de imprudencia con resultado de muerte, fallo que fue recurrido posteriormente. La misma fue recurrida, y la Audiencia anula en la actual al representante legal de la constructora-subcontratista, manteniéndola para los demás, mientras que anula el delito de homicidio imprudente.

En el fallo fija que la muerte del trabajador constituyó «solamente uno de los posibles resultados de la conducta omisiva de los responsables de las medidas de seguridad, al concluir que en la misma situación de peligro, desprendimiento de un talud existente a que se vio expuesto el trabajador en el momento del siniestro, lo mismo que los demás».

Por ello, mantiene la condena del delito contra la seguridad de los trabajadores. Ocho fallecidos en accidente laboral en lo que llevamos de año

En lo que llevamos de año 2003 son ya, al menos, ocho los trabajadores fallecidos, según los datos recogidos por este diario. En sector más castigado es el de la Construcción con cuatro accidentes mortales. La falta de seguridad en los centros de trabajo es el elemento común en todos ellos. -

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UGT denuncia que los accidentes mortales en la construcción han aumentado un 500% - Región. 20-02-2003

El secretario general de la Federación del Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT-Extremadura, Miguel Angel Rubio, y el nuevo secretario regional de Salud Laboral y Empleo de este sindicato, Antonio Flores Vidal, han denunciado que los accidentes mortales en la construcción aumentaron el año pasado en la región, respecto a 2001, en un 500%. En 2001 hubo un accidente que terminó con la muerte del trabajador, mientras que el año pasado se produjeron seis fallecimientos.

En este sector, según Flores, los accidentes se incrementaron el año pasado en casi un 4%, respecto al ejercicio anterior, en el que sólo aumentaron un 1,23%.

El responsable de Salud Laboral indica que se han incrementado todos los accidentes en la construcción, los leves, los graves y, fundamentalmente, los mortales, por lo que se está "retrocediendo a pesar de todos los planes y medidas que teóricamente se están aplicando".

Rubio también manifestó su "profunda preocupación" por los datos de siniestralidad, y destacó que en el año 2002 se produjeron en el sector de la construcción 4.594 accidentes con baja médica, que suponen un 28,4 por ciento de los siniestros que se producen en el conjunto de todos los sectores económicos. "Si tenemos en cuenta -dijo- que el sector de la construcción representa el 15 por ciento de la población activa, se pone de manifiesto que la siniestralidad es muy elevada".

Rubio reconoce que hay sectores que en el año 2002, como es el de servicios, tuvieron 17 accidentes mortales, frente a los 6 de la Construcción, pero indica que "en proporción fueron menos, porque el sector servicios representa el 60 por ciento de la población activa".

El secretario general de MCA ha afirmado que "nos duele la boca de decir las causas de la siniestralidad laboral", y cita entre ellas que no se está cumpliendo la Ley de Riesgos Laborales, sigue habiendo mucha subcontratación, y el sector continúa con los trabajos a destajo y las prolongaciones de jornada, lo que afecta a la capacidad física de los trabajadores. Añade que España es el primer país en el índice de siniestralidad laboral, y mucha culpa de ello, en su opinión, la tiene la Inspección de Trabajo, que "muchas veces realiza visitas a los seis meses de producirse la denuncia, por lo que, en ocasiones, visita las obras cuando ya están los inquilinos dentro".

Las actas de infracción y las propuestas de sanción también están demostrando su ineficacia, a su entender, y por lo tanto propone que se cumpla la normativa y se paralice la actividad en los centros de trabajo donde se considere que existe un peligro grave e inminente, hasta que se subsanen las condiciones. Esta medida, según Rubio, hará más daño a las empresas que las actas de infracción, y por ello se verán obligadas a cumplir más fielmente la Ley de Seguridad y Prevención de los Riesgos Laborales.

El secretario general de MCA de UGT destaca como muy positivo el acuerdo al que han llegado con el Ministerio de Fomento, según el cual, a lo largo del año, se realizarán tres o cuatro visitas a todas las obras públicas que hay en la región dependientes del Estado, que son 17. Rubio ha pedido a la Junta que tenga la misma sensibilidad que el Gobierno y llegue a un acuerdo similar con los sindicatos para el control de las obras autonómicas.

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Fallece un trabajador en El Pinós al caer a un patio de una obra en construcción - La Verdad. 19-02-2003

Un encofrador se precipita desde una altura de 3 metros en Santa Pola y sufre conmoción cerebral

EL PINÓS

Un trabajador de la construcción falleció ayer al precipitarse al vacío en una obra de dos plantas que se está ejecutando en la calle Pelayo de El Pinós.

Los hechos ocurrieron sobre las 10.50 horas de ayer, cuando el operario, A.J.H.S., de 31 años de edad y natural de Hellín, se encontraba trabajando en la construcción a una altura superior a los tres metros y medio y se precipitó de espaldas en un patio interior.

Los compañeros del accidentado avisaron rápidamente a la Policía Local y una ambulancia trasladó al herido al Centro de Salud de El Pinós, donde se le practicaron los primeros auxilios. El trabajador presentaba heridas de gravedad y había perdido mucha sangre, debido al fuerte golpe que recibió en la cabeza al caer al vacío.

Más tarde, se trasladaron hasta el El Pinós un helicóptero medicalizado y una unidad del Servicio de Atención Médica Urgente (Samu), cuyo personal sanitario estuvo cerca de dos horas intentando reanimar y estabilizar al herido para su posterior envío al hospital.

Pasadas las 13 horas, el accidentado fue trasladado en helicóptero hasta el Hospital General de Alicante, donde falleció a los pocos minutos de su llegada debido a las graves heridas que presentaba.

Por otro lado, efectivos del Parque Comarcal de Bomberos del Baix Vinalopó fueron requeridos con urgencia ayer por la tarde para rescatar a un encofrador que se había caído desde una altura de tres metros. El accidente laboral se produjo sobre las cinco de la tarde en una obra en construcción situada en frente del número 11 de la calle San Pascual, en Santa Pola.

El trabajador, encargado del tajo, se encontraba realizando labores de encofrado a la altura de la segunda planta. Por razones que se desconocen, esta persona, Pedro Ignacio R. M., de 53 años, cayó hasta la primera planta donde quedó tendido entre los puntales que soportaban el planché.

Una ambulancia Samu se desplazó al lugar del accidente donde atendió al herido. El traslado de la víctima hasta el vehículo sanitario resultó muy dificultoso, por lo que fueron los bomberos que se encargaron de sacar a la víctima de entre los puntales. El albañil fue trasladado al Hospital de Elche, aquejado de una conmoción cerebral y de una contusión torácica.

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Un joven obrero muere al precipitarse al vacío cuando colocaba el frontal de un balcón - Faro de Vigo. 18-02-2003

Ourense

Pablo Iglesias Gil, de 24 años, y trabajador de la empresa de aluminios Couto S.L., resultó muerto en la mañana de ayer tras precipitarse al vacío desde el segundo piso de un edificio de siete plantas en construcción, en el que junto a otro compañero, instalaba el frontal de un balcón en el patio de luces.

El trágico suceso ocurrió aproximadamente a las 10:45 horas de ayer en el número 35 de la avenida de La Habana, en el que varios trabajadores ultiman detalles para la próxima entrega de las viviendas.

Caída inesperada

Según explicó a este periódico el compañero del joven fallecido, que le acompañaba en la colocación del frontal del balcón, "estábamos atornillando la pieza, y Pablo se asomó un poco". En ese mismo instante, matizó, "el frontal de aluminio se desequilibró y mi compañero cayó al primer piso agarrado a la pieza sin que yo pudiese hacer nada por evitarlo y porque además no estaba sujeto con el arnés".

Las personas que se encontraban trabajando en el inmueble dieron aviso inmediato tanto a la Policía como a una ambulancia, aunque el equipo médico trasladado al escenario de la tragedia nada pudo hacer por reanimar al joven, que murió en el acto tras sufrir un fuerte golpe que le destrozó la cara, a pesar de la escasa altura desde la que se precipitó.

Por su parte, tanto el dueño de la empresa Aluminios O Couto, como Faustino Conde, uno de los socios de la compañía Vázquez y Conde S.L., encargada de la construcción, lamentaron enormemente lo sucedido. Este último comentó que se trataba de un joven que llevaba mucho tiempo contratado por la empresa de aluminios, aunque señaló que "no sé lo que pasó porque yo estaba en la parte de abajo y me avisaron otros obreros de lo que ocurriera".

Faustino Conde asegura que los trabajadores "cuentan con todo el material necesario para trabajar, como es el caso de los cinturones de seguridad, aunque no sé si lo llevaba puesto".

El dueño de Aluminios O Couto S.L., se desplazó hasta el domicilio de la víctima, ubicado en el número 36 de la calle Manuel Murguía para informar a la familia del joven de lo sucedido.

Tras la orden del levantamiento del cadáver por parte del juez, hora y media después de producirse el accidente laboral, el cuerpo de Pablo Iglesias Gil fue trasladado al Complejo Hospitalario de Ourense donde se le practicará la autopsia que revelará las causas de su muerte.

Quince personas fallecieron en accidentes laborales en 2002

Según los datos aportados por la Ejecutiva Comarcal de CIG-Ourense, el pasado año se registraron en la provincia un total de 4.382 accidentes laborales, que se saldaron con la muerte de 15 trabajadores.

El sindicato considera que con el siniestro ocurrido ayer, el primero del año con víctima mortal, "se pone de manifiesto una vez más la trágica situación que sufrimos los trabajadores de la provincia", sin que por parte de la Administración de la Xunta de Galicia y de los empresarios, dicen, "se adopten medidas enérgicas que acaben con este terror en el mundo laboral".

Falta de medidas

Según CIG-Ourense, "todo parece indicar que en el suceso de ayer no existía ningún tipo de medidas de protección y seguridad para evitar el accidente y su fatídico desenlace", por lo que el sindicato anuncia que espera el correspondiente informe del caso "para estudiar posibles acciones judiciales".

Desde la ejecutiva comarcal manifiestan su profundo pesar a la familia del trabajador fallecido y solicita de la Fiscalía "la actuación inmediata para exigir responsabilidades en este caso". Asimismo, el sindicato critica la actuación de la Administración, que a su juicio, "se limita a elaborar y manipular estadísticas sin evitar accidentes y sin sancionar a los empresarios que incumplen la ley".

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Accidente en la construcción en Miribilla de Bilbo - GARA. 15-02-2003

Un trabajador de 60 años se encuentra «clínicamente muerto» al caerse al vacío

Un trabajador de origen portugués de 60 años se encuentra «clínicamente muerto» tras caerse de las obras de construcción de viviendas en el barrio bilbaíno de Miribilla. El año pasado fallecieron en la construcción de estos edificios en ese barrio otros tres operarios por precipitaciones desde altura.

BILBO

El accidente laboral se produjo en la tarde del jueves en las obras de construcción de viviendas en el barrio bilbaíno de Miribilla. Según explicó Luis Miguel Sáenz, responsable de Salud Laboral de ELA en Bizkaia, ocurrió sobre las 19 horas.

El trabajador portugués de 60 años se encontraba retirando una tabla a unos tres metros de altura y por causas que se desconocen resbaló y se precipitó al vacío, «con la mala suerte de que al caer se golpeó la cabeza y quedó gravemente herido», según Sáenz. Trasladado al hospital de Cruces, los sindicatos aseguraron que «se encuentra clínicamente muerto en la UVI».

El operario estaba contratado por la empresa Badecar, que a su vez estaba subcontratada por Graisu. Este es uno de los elementos que las centrales sindicales denuncian, porque en el sector de la Construcción «existe una excesiva subcontratación, lo que no garantiza ni las condiciones de seguridad, ni de formación ni de información de los propios trabajadores».

En este sentido, llama la atención en este caso, que en los trabajos de construcción de viviendas en Miribilla fallecieron el año pasado otros 3 trabajadores. Nada más conocerse el suceso, ELA, LAB y ESK se concentraron ante el recinto en el que se están realizando las obras para denunciar el elevado número de accidentes en el sector por «la desidia de los empresarios y de la propia Administración».

Luis Miguel Sáenz aseguró que «la responsabilidad se encuentra en el Departamento de Empleo, que es el que debe actuar y dejarse de falsos optimismos al sacar a la luz diferentes estadísticas». También llamó la atención para que el departamento que dirige Joseba Azkarraga y Confebask den el visto bueno al aula permanente de formación que se pretende desarrollar en la Construcción, pero que hasta la fecha no ha tenido el suficiente consenso y compromiso por parte de los empresarios.

Por otro lado, Duina acusó a los empresarios de ser los responsables de los últimos accidentes de trabajo y llamaron a los jóvenes a participar en la jornada de paro y movilización para el día 14 de marzo.

Desde la Sociedad para el Desarrollo Económico del Bajo Deba (Debegesa) se anunció ayer que han abierto el plazo para la inscripción en un curso de formación de coordinador de seguridad en las obras del sector de la Construcción.

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Los accidentes laborales se disparan, con una subida del 18% - Hoy. 15-02-2003

Durante el pasado año hubo 5.867 accidentes con baja, de los que 107 fueron graves y ocho mortales. El Estado abona 6,4 millones euros en pensiones por siniestros laborales en la provincia de Cáceres

CÁCERES

Los accidentes laborales se dispararon en Cáceres durante 2002. Los siniestros que obligaron al trabajador a permanecer algún día de baja aumentaron un 18% y se situaron, según los datos aportados por la Consejería de Trabajo, en 5.867, frente a los 4.959 del año anterior.

No obstante, la región sigue teniendo, con Aragón, el «índice de incidencia» más bajo, 5,5, «muy por debajo de la media estatal» que es del 7,1, según la Junta.

En 2001 los accidentes de trabajo se habían frenado en Extremadura, con un crecimiento en torno al 2%, e incluso en la provincia cacereña habían descendido. El año 2000 también había sido bueno para la seguridad laboral, ya que se consiguió poner freno al incremento incesante de accidentes que se registró a partir de 1996, coincidiendo con la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

2002, sin embargo, ha supuesto en este sentido un paso atrás, especialmente para Cáceres. En el conjunto de la comunidad autónoma se registraron 16.803 accidentes (una subida del 10,13%), mientras que en Badajoz, que concentra más siniestros por el mayor número de habitantes y de empresas, subieron por encima del 6%, con un total de 10.936 accidentes.

Accidentes leves

Las estadísticas ofrecen, con todo, algún consuelo. La mayoría de los siniestros laborales tienen un alcance leve, aunque obliguen al trabajador a estar de baja alguna jornada. De los 5.867 registrados el año pasado, la mayor parte en el sector de la construcción como viene siendo habitual, más de 5.700 tuvieron un carácter leve. Los tipificados como graves fueron 107, de los que 22 fueron in itinere, es decir, cuando la persona herida se dirigía o regresaba de su centro de trabajo.

Asimismo, los que tuvieron consecuencias mortales fueron ocho (dos in itinere), el mismo número que el año anterior.

Hay que señalar que los accidentes laborales con resultado de muerte fueron 35 en el conjunto de la región, 15 más que en 2001. Desde la Consejería de Trabajo se precisa, para atenuar el impacto de este crecimiento, que sólo el 17% de estos siniestros mortales se debieron a «deficientes condiciones de seguridad» en el centro de trabajo. El 83% restante obedeció a patologías no traumáticas (infartos, derrames cerebrales, etcétera) que sufrió la persona mientras trabajaba.

La siniestralidad laboral tiene una importante repercusión económica, tanto para el Estado, que debe hacer frente a pensiones por las incapacidades que ocasionan los accidentes laborales y las enfermedades profesionales (durante el último año se certificaron 60 en la provincia de Cáceres), como para las empresas.

Pensiones

El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) abona en estos momentos en Cáceres provincia un total de 809 pensiones por incapacidad permanente, con un importe medio de 569 euros (algo más de 94.000 pesetas).

En conjunto, las incapacidades producidas por los accidentes laborales le suponen al Estado 460.000 euros mensuales, es decir, 6,4 millones de euros al año (14 pagas), más de mil millones de pesetas sólo en Cáceres, y sin tener en cuenta los accidentes mortales que suelen tener su traslación en las estadísticas a las pensiones de viudedad.

Si para el Estado es gravosa la siniestralidad laboral, también lo es para las empresas. Se calcula que en España los accidentes de trabajo suponen pérdidas por valor de 2,2 billones de pesetas, entre indemnizaciones, días de baja, etcétera.

Daños y perjuicios

A lo primero que tiene derecho un trabajador que ha sufrido un accidente laboral, «con independencia de cómo se produzca y de quien sea la culpa», según un abogado consultado por este periódico, es a la indemnización que fija su convenio colectivo. Dicha indemnización no está recogida en todos los sectores, sólo en aquellos que lo hayan pactado. En el caso de la construcción, el que más siniestros sufre, la indemnización es de 38.000 euros este año.

En el supuesto de que se haya detectado algún tipo de culpa o negligencia por parte de la empresa, el afectado (o sus herederos) puede reclamar daños y perjuicios por vía penal (la más rápida), civil o laboral.

Además, puede pedir un «recargo en las prestaciones por falta de medidas de seguridad», de tal forma que la víctima del accidente tiene derecho a que se le aumente la pensión entre un 30 y un 50%. A este recargo le tiene que hacer frente el empresario (no lo puede asegurar) y habitualmente lo que se hace es un cálculo actuarial para abonar ese aumento de pensión de una sola vez y no mensualmente.

Para el cobro de las indemnizaciones y su cuantía resulta fundamental el informe que elaboran los inspectores de trabajo encargados de evaluar si se han cumplido las medidas de seguridad. El juez les concede una alta credibilidad a la hora de resolver sobre un accidente laboral.

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Un trabajador muere al caer desde quince metros de altura en una fábrica de Lloseta - Última Hora. 14-02-2003

Joaquín Delgado Díaz, de 54 años, se estrelló de cabeza contra el suelo y falleció al instante

Joaquín Delgado Díaz, un trabajador de una fábrica de cemento de Lloseta de 54 años, falleció en la tarde de ayer al precipitarse desde quince metros de altura y estrellarse de cabeza contra el suelo. Se trata del primer accidente laboral mortal registrado este año en Mallorca y la Guardia Civil ha abierto una investigación para aclarar las circunstancias. La víctima, que residía en Lloseta y al parecer tenía cuatro hijos, se encontraba en el tejado de la fábrica Cemex España (antigua Portland) cuando de repente se abrió un boquete en el techo de hierro y el hombre se precipitó al vacío.

La caída fue mortal de necesidad: por una parte, debido a la altura (unos quince metros) y, por otra, porque Joaquín chocó de cabeza. Los compañeros del infortunado fueron los primeros en advertir lo ocurrido y dieron la voz de alarma para que los servicios sanitarios intentaran reanimar al herido.

El centro de emergencias del 112 puso en marcha un dispositivo de urgencia en el que participaron la Policía Local de Lloseta, Protección Civil de esa localidad, la Guardia Civil y una ambulancia UVI-móvil que salió de Inca y llegó en pocos minutos. Los médicos comprendieron desde el primer momento que prácticamente no había nada que hacer, pero durante media hora intentaron recuperar sus constantes vitales.

Al final, a las 15.30 horas, los facultativos certificaron el fallecimiento y la Benemérita informó del óbito a la autoridad judicial. Los investigadores se entrevistaron con los responsables de la fábrica, a fin de conocer el estado de las instalaciones y reconstruir los hechos, y tomaron declaración a los trabajadores que socorrieron en un primer instante a Joaquín. La empresa funeraria, casi tres horas después de la caída, se hizo cargo de los restos mortales del operario y el centro de emergencias del 112 solicitó a Protección Civil que un psicólogo estuviera presente en el momento que se comunicaba la noticia fatal a la familia. Según los primeros datos, Joaquín se encontraba en el techo de la fábrica porque estaba reparando la línea eléctrica de los filtros. La plancha de hierro parece ser que estaba muy deteriorada, sobre todo en ese tramo, y cuando el obrero pasó por encima se vino abajo.

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518 muertos - GARA. 13-02-2003

Iñigo López Mora, de 32 años, murió el martes mientras trabajaba en el empresa Productos Tubulares. El 29 de enero, Francisco Javier Cano Ibañez, de 27 años, falleció cuando acudía a su puesto de trabajo. El 24 de enero, Jon Lizaso Lasa, de 24 años, murió cuando se le vino encima una plancha de encofrado. El 9 de enero, Augusto Francisco Barroso Pereira, de 33 años, murió atrapado por un bloque de hormigón. El 7 de enero, Antonio Aparicio Jiménez, de 47 años, falleció al caer del andamio en el que trabajaba. En lo que va de año, al menos cinco trabajadores han fallecido en Euskal Herria como consecuencia de lo que se vienen a llamar accidentes laborales. En 2002, murieron por la misma causa nada menos que 138 personas. Sin contar los fallecidos en accidentes in itinere, desde 1998 han muerto en su puesto de trabajo la friolera de 518 personas. Otras 3.490 resultaron gravemente heridas.

Estos datos son algo más que números. Detrás de cada noticia de un fallecimiento en accidente laboral, aunque muchas veces aparezca reflejada en una esquina de los diarios, hay una esperanza y un proyecto truncados, una familia destrozada. Es preciso repetirlo: 518 proyectos truncados, 518 familias destrozadas en los últimos cinco años en Euskal Herria. Si se comparan estos datos de fallecimientos con otros que suelen obtener mucha mayor relevancia informativa, podrá hacerse una aproximación a la magnitud de la tragedia que significan los denominados accidentes laborales. Porque estas muertes no son fruto de la casualidad, no son en su mayor parte sucesos inesperables e imprevisibles. Así lo indica el hecho de que el índice de mortalidad en el trabajo en nuestro entorno sea del 8,78 por cada cien mil trabajadores, mientras que la media de la UE se sitúa en 5 por cada cien mil trabajadores. Es decir, hay factores que inciden directamente en la siniestralidad.

Uno de ellos es la precariedad del mercado laboral, que hace en que demasiadas ocasiones el trabajador no se atreva a denunciar situaciones de evidente inseguridad o se vea forzado a asumir más riesgos de los necesarios; que trabaje sin la formación precisa, porque nadie se la ha ofrecido o porque la continua rotación de empleos eventuales impide adquirir la experiencia precisa. Pero, sobre todo, lo que los expertos señalan como el principal factor de riesgo en comparación con la UE es la menor determinación de las administraciones públicas a la hora de hacer cumplir la ley a los empresarios, a lo que se suma que los incumplimientos que se consiguen detectar no son debidamente castigados, incluso con la cárcel, como ocurre en otros estados de la Unión. -

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Fallece un madrileño tras ser aplastado por su camión - Diario de Noticias Navarra. 13-02-2003

Igantzi

Un transportista resultó muerto en un accidente de tráfico ocurrido en la tarde de ayer en la N-121-A, en el término municipal de Igantzi. El conductor del camión, Bernardo Lara Ruedo, madrileño de 45 años, falleció prácticamente en el acto tras ser aplastado por la cabeza tractora del vehículo articulado que conducía y del que era el único ocupante.

Según informó la unidad de tráfico de la Guardia Civil, el accidente tuvo lugar a las 14.20 horas en el kilómetro 65,100 de la citada carretera, que une Pamplona e Irún, donde el camión volcó y quedó cruzado en la carretera, sin que hubiera ningún otro vehículo implicado en la colisión.

Tras tener conocimiento del accidente, hasta el lugar se desplazaron los equipos sanitarios movilizados por el servicio de SOS Navarra, así como una dotación del Consorcio de Bomberos con base en Oronotz Mugairi, que trataron de sacar al conductor de la cabina, en la que estaba atrapado. A pesar de la rápida intervención, no pudieron hacer nada para salvarle la vida.

También se acercaron varias patrullas de la Guardia Civil que se encargaron de realizar el atestado correspondiente sobre las circunstancias que rodearon al accidente. Todavía no se conoce la razón por la que el conductor fallecido perdió el control del vehículo frigorífico.

Tras el accidente, la zona de Malerreka-Bidasoa sufrió un auténtico caos circulatorio, ya que el camión accidentado quedó volcado en mitad de la carretera, en un tramo de vía muy estrecho, lo que provocó que la carretera quedara completamente cortada hasta las ocho de la tarde.

Retirar el camión y la carga

Mientras tanto, con la ayuda de los agentes de la Guardia Civil que se trasladaron al lugar para encargarse de regular el tráfico, una grúa de grandes dimensiones pudo acercarse a la zona donde quedó volcado en camión accidentado con la intención de retirarlo de la calzada y dejar el tránsito libre de obstáculos para la circulación rodada.

Fue una tarea larga y dificultosa, ya que el operario de la máquina apenas contaba con el espacio suficiente para maniobrar la grúa y retirar la cabina y la parte trasera del vehículo. También fue necesario retirar de la vía las verduras congeladas que transportaba el camión.

Seis horas sin tráfico

Los trabajos terminaron sobre las ocho de la tarde, después de lo cual los agentes dieron paso alternativo en uno y otro sentido a los vehículos que quedaron atrapados en la zona por culpa del accidente. De hecho, la caravana de vehículos formada llegaba los tres kilómetros, lo que provocó el malestar en varios de los conductores afectados.

Se da la circunstancia que el lugar donde ocurrió ayer el mortal accidente del transportista madrileño es el mismo en el que el pasado mes un camión articulado volcó en ese tramo, aunque en esta ocasión el conductor no falleció y el vehículo no quedó en la vía, sino que cayó al río Bidasoa.

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Protestas por la muerte del joven trabajador en Productos Tubulares - GARA. 13-02-2003

CCOO desveló ayer que hace diez días perdió la vida otro tras sentirse indispuesto

El comité de empresa de Productos Tubulares, los sindicatos ELA, LAB, CCOO, UGT y USO y la Izquierda Abertzale solicitaron ayer de la Administración pública que actúe de manera directa en las empresas para evitar más accidentes laborales mortales. El martes por la noche el joven trabajador Iñigo López Mora, perteneciente a la subcontrata Crecuali, que realiza labores de limpieza en Productos Tubulares, fue encontrado muerto en su puesto.

BILBO

Iñigo López Mora, de 32 años y afiliado a ELA, falleció el martes por la noche en la empresa Productos Tubulares, del grupo Tubos Reunidos, en Trapagaran. Los sindicatos apuntaron a que el joven trabajador pertenecía a la plantilla de la empresa Crecuali, subcontrata del grupo Cualiti que está, a su vez, subcontratada por Productos Tubulares para realizar las labores de limpieza y mantenimiento. Según pudo conocer este diario, el trabajador fue encontrado dos horas después de que sufriera el accidente, que le pudo sobrevenir por un paro cardiaco, aunque este extremo está sin confirmar, ya que se espera al resultado de las investigaciones y de la autopsia.

En principio, Iñigo López Mora, electricista de profesión, se encontraba subido en unas escaleras del departamento de botellas, que es donde se limpian los tubos. Nada más conocerse la noticia, la plantilla de Productos Tubulares paró la producción en señal de duelo durante 24 horas.

Hoy se producirán diferentes concentraciones, por una lado los sindicatos CCOO, UGT y USO han convocado a una protesta a las 12 del mediodía en la plaza del Kasko en Sestao y el comité de empresa, con el apoyo de la plantilla, otra concentración a las 12,30 horas a las puertas de la empresa en el polígono de Galindo en Trapagaran. Desde el sindicato ELA se afirmó ayer que «al margen de las estadísticas que pueden ser más o menos favorables, nos encontramos ante un goteo constante de accidentes mortales, sin que desde la Administración se tomen las medidas necesarias para hacer frente a esta grave situación».

El sindicato, al que el joven trabajador estaba afiliado, afirma que «es de todos conocidos que un gran número de empresas no han presentado sus correspondientes planes de prevención, o los incumplen de forma sistemática, ante la certeza de que no serán inspeccionados y, por lo tanto, sancionados», aseguró.

CCOO le puso el acento en que, aunque todavía las causas del fallecimiento no son conocidas, el accidente ocurrió a un trabajador de una subcontrata. Pero, por otro lado, desveló la muerte de otro operario, ocurrida hace diez días.

Según CCOO, este otro fallecido, de la subcontrata C.D. Paz, perdió la vida «tras haber sido atendido por el servicio médico de la empresa». Fuentes de este sindicato explicaron a GARA que el trabajador se sintió indispuesto y acudió al servicio médico, y al poco de salir de la empresa falleció. «Sobre éste no existe investigación oficial, la cual va a ser inmediatamente solicitada por el comité de empresa para aclarar la relación entre el suceso y la actuación médica», indicaron.

Para CCOO, «las casualidades no existen, por lo que quedan en entredicho las políticas preventivas y de vigilancia de la salud en las empresas con alto nivel de subcontratación, por lo que es necesario una intervención eficaz desde la Administración».

La Izquierda Abertzale reclamó ante esta nueva muerte que «tenemos que colocar la lucha contra los accidentes laborales como una prioridad de toda la sociedad, más allá del estricto campo de la empresa».

La izquierda abertzale ofreció su condolencia a la familia del joven trabajador fallecido, al tiempo que denunció que «esta nueva tragedia humana se suma a la larga lista de nombres anónimos víctimas de un sistema económico donde prima el máximo beneficio por encima de las condiciones laborales dignas». En este sentido, solicitó a los trabajadores y a su militancia que se movilicen en contra de la muerte del trabajador en Galindo.

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Un obrero muere al caerse después de que una apisonadora le atrapase un pie - Levante-EMV. 13-02-2003

Valencia

Un obrero de 50 años de edad murió ayer por la mañana en un accidente laboral ocurrido durante las labores de asfaltado del tercer carril de la autopista A-7 a su paso por el término municipal de Sagunto, según confirmaron fuentes próximas al caso.

El siniestro se produjo sobre las 11.25 horas de ayer, cuando el obrero, Agustín S. V., vecino de Gandia, realizaba tareas de señalización para advertir a los vehículos que circulaban por la autopista de la presencia de la apisonadora neumática que aplanaba el asfalto.

Según la investigación realizada por la Guardia Civil, un camión que llegó a velocidad más elevada de lo normal, obligó a Agustín a retroceder, con tan mala fortuna que en ese momento la apisonadora iba marcha atrás y le atrapó un pie. El hombre perdió el equilibrio, cayó hacia atrás y murió en el acto por el fuerte golpe recibido en la cabeza.

Su cuerpo sin vida fue trasladado a última hora de la mañana por orden del juez de guardia de Sagunto al Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde hoy se le practicará la autopsia para tratar de confirmar que murió desnucado.

Por otro lado, un hombre de 29 años sufrió la amputación de una mano en un accidente ocurrido en una fábrica de plásticos situada a las afueras de Aspe (Vinalopó Mitjá), informaron fuentes de la Policía Local. El accidente tuvo lugar a las 8.10 horas de ayer cuando, al parecer, el trabajador manipulaba una maquina dentro de una fábrica situada en el kilómetro 2,5 de la carretera de Alicante.

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Un fallo en el apuntalamiento pudo causar la muerte del obrero en el edificio Pasarela - La Nueva España. 12-02-2003

Los técnicos de la obra, que construye Goncesco, tienen previsto entregar hoy un informe sobre las causas del siniestro al Ayuntamiento

Un fallo en el apuntalamiento pudo provocar la muerte, el pasado lunes, del obrero Roberto C. S., de 19 años y natural de Langreo. Según fuentes de la obra del edificio Pasarela, donde se produjo el siniestro, la muerte del obrero pudo deberse a un fallo en una de las camillas de madera que sujetan los pilares en el momento de ser encofrados. La rotura o el deslizamiento de uno de los puntales que a su vez la sostienen pudo provocar la caída desde 5,16 metros de altura de tres trabajadores. Dos de ellos, heridos, fueron dados de alta ayer.

El lunes pasado Roberto C. S., de 19 años y vecino de Langreo, fallecía en la obra del edificio Pasarela, donde trabajaba. Eran las seis menos diez de la tarde y, junto a cuatro compañeros más, nivelaba el hormigón del primer piso del inmueble, que en un futuro albergará un hotel. Mientras realizaba las labores de encofrado, el piso sobre el que estaba se vino abajo. La inesperada apertura de un boquete en la planta de unos 35 metros cuadrados hirió también a dos de sus compañeros, Miguel Ángel Gutiérrez, de 24 años, y Marco Antonio R. R., de 28 años, que ayer fueron dados de alta médica. Tras la desgracia, José Argudín, uno de los tres arquitectos de la obra que construye la empresa Goncesco, no daba crédito a lo sucedido y optaba por no aventurar las causas. Técnicos y responsables de la empresa de encofrados a la que pertenecía el trabajador se decantaban por la rotura o el deslizamiento de uno de los puntales que sujetaban la planta.

Ayer, mientras los familiares del fallecido recibían el pésame en Langreo -Roberto Cubillas será enterrado hoy a la una de la tarde en Sama-, agentes del Cuerpo Nacional de Policía, inspectores de trabajo, arquitectos y técnicos de la obra analizaban el escenario de la tragedia. Hoy a primera hora el concejal de Urbanismo, Agustín Cuervas-Mons -que ordenó la paralización de los trabajos- recibirá un informe sobre las posibles causas del siniestro. Fuentes de la obra aseguraron ayer que el accidente se produjo «al fallar un extremo de una de las camillas de madera que sujetan los pilares del edificio en el momento en que se echa hormigón». Este fallo, añadieron, es consecuencia directa de una rotura o deslizamiento de los puntales. En el edificio Pasarela hay un doble piso de puntales cuando existen soportes más largos y anchos.

Al parecer, según las mismas fuentes, en Asturias es complicado encontrar postes de seis metros de altura y con mayor diámetro que los que se colocaron, pero sí los hay en zonas como Madrid.

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2002 se cierra con 106 trabajadores muertos, un 12,8% más que en 2001 - Las Provincias. 11-02-2003

Los accidentes se reducen en un 6,8%, pero crece el número de víctimas

106 trabajadores perdieron la vida en la Comunidad el año pasado, un 12,8% más que en 2001, a causa de un accidente en el trabajo. Eso significa que se registró un fallecido cada tres días. El sector servicios concentra el mayor número de víctimas mortales. En 2002 se registraron 106.786 accidentes con baja.

VALENCIA

Los accidentes de trabajo mortales han aumentado un 12,8% en un año y el balance de siniestralidad laboral en la Comunidad Valenciana arroja 106 muertes, 12 casos más que un año antes. Por tanto, ello supone que cada tres días se registró el fallecimiento de un trabajador durante su jornada.

UGT, no obstante, discrepó ayer de los datos ofrecidos por el director general de Trabajo de la Conselleria de Economía, Hacienda y Empleo, Román Ceballos. Carlos Calero, secretario de Acción Sindical del sindicato, aseguró que la Generalitat no contabiliza los 33 accidentes mortales "in itínere'' que, asegura, se registraron en la Comunidad el año pasado.

El análisis de los 106 casos con muerte en jornada de trabajo pone de relieve que 19 de los fallecimientos (el 17,9%) se debieron a patologías no traumáticas (infartos, etcétera). Otros 31 casos (el 29,2%) está asociados al tránsito en jornada de trabajo y 56 (el 52,8%) corresponde al resto de accidentes de mayor interés preventivo.

En este apartado, la mayor parte de las muertes del trabajador se produjeron por caídas a distinto nivel y al atrapamiento por objetos.

Román Ceballos recalcó ayer que más de la mitad de las 106 muertes corresponden a accidentes "por falta de medidas de prevención en la empresa'', y subrayó que el 30% de los fallecimientos se debió a un accidente de tráfico en la jornada laboral.

Más muertos en servicios

La mitad de las muertes registradas el año pasado se concentran en el sector servicios. Y eso llama la atención, más si tenemos en cuenta que el sector de la construcción, que antes siempre resultaba el peor parado en este sentido, ha logrado reducir sus cifras.

La respuesta, para las centrales sindicales, hay que buscarla en el hecho de servicios ha pasado a convertirse en un "cajón'' donde se encuadran todas las subcontras de la construcción.

La siniestralidad laboral en la Comunidad se redujo un 6,8% con relación a 2001 al registrarse 7.851 accidentes menos. En 2002 hubo 106.786 siniestros con baja. Ceballos destacó que la reducción adquiere "más relevancia'' si se tiene en cuenta el incremento de afiliaciones en 52.000 personas "y por tanto de trabajadores expuestos a sufrir un accidente''.

A lo largo de todo el año pasado se contabilizaron 1.076 accidentes laborales graves, 2 menos que un antes, lo que representa un descenso del 0,2%.

Por sectores, servicios es donde se produjeron la mayor parte de los siestros. Hablamos de 43.291 accidentes (un 40,5% del total), con un incremento del 36,8% en los mortales. Le sigue industria, con 30.971, un 29%; construcción, con 28.033 accidentes, un 26,3% y agricultura y pesca, con un 4,2%.

El director general de Trabajo avanzó que el pasado ejercicio la siniestralidad laboral registrada en las 4.000 empresas incluidas en el Plan de Acción Preferente bajó un 25%. En total, en 2002, los servicios de la Inspección de Trabajo realizaron unas 10.000 visitas.

Asimismo, se impusieron unas sanciones por valor de 8,44 millones de euros por infracciones, similares a la del año anterior, sobre todo, por incumplimientos de las empresas en la evaluación de riesgos, por falta de información y formación a los trabajadores y por carecencia de equipos de protección.

Ceballos se remontó después a 1998. Las cifras de siniestralidad desde el 98, dijo, ha experimentado un descenso coincidiendo con la aplicación de los planes de actuación preferente (en las cerca de 4.000 empresas que acumulan un mayor número de accidentes). Así, entre 1998 y 1999 el incremento de los accidentes fue del 17,4% y en periodo 1999-2000 del 4,6%, y a partir de ahí se inicia el descenso con un 3,1% entre 2000 y 2001. Entre enero y noviembre de 2002 la Comunidad fue la tercera en reducción del número de accidentes, por detrás de Murcia y Navarra.

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Fallece un trabajador al caer desde el techo de un taller - Diario de Cádiz. 11-02-2003

La empresa ha abierto una investigación, lamenta el accidente y destaca la experiencia del fallecido en temas de seguridad laboral

PUERTO REAL. Un trabajador de la factoría puertorrealeña de Dragados Off Shore fallecía este fin de semana al caer desde el techo de un taller en el que trabajaba supervisando las reparaciones que se estaban efectuando.

Alfonso Pavón, de 48 años de edad, era todo un experto en materia de seguridad laboral. De hecho, según fuentes de la empresa, había recibido hasta tres reconocimientos por este trabajo. Había sido miembro de UGT en el comité de empresa de la factoría.

El delegado de prevención laboral de UGT-Metal de Cádiz, Luis López, explicó ayer que este sindicato se personará como acusación particular para esclarecer los hechos y depurar posibles responsabilidades.

Por su parte, fuentes de la empresa pusieron de manifiesto ayer su pesar por este accidente, el primero mortal que, según afirmaron, se produce en toda la historia de la factoría puertorrealeña de Dragados Off Shore.

La versión de la empresa apunta a que Alfonso Pavón se encontraba realizando tareas de supervisión en el techo de un taller en el que un grupo de cinco trabajadores llevaba a cabo labores de mantenimiento. Según la empresa, este taller disponía de redes y el resto de medidas de seguridad.

Al parecer, también según Dragados Off Shore, Alfonso Pavón pasó al techo de otro taller en el que no se realizaban estos trabajos, pisó en falso y cayó al suelo desde una altura de siete metros. La empresa ya ha iniciado su propia investigación.

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Un trabajador fallece tras caerse del andamio en el municipio coruñés de Padrón - La Opinión A Coruña. 09-02-2003

El obrero Santiago Vilas Mariño, de 31 años, falleció el viernes tras caer del andamio en una obra en la que trabajaba en el lugar de Pazos, en el municipio coruñés de Padrón. El joven fue trasladado aún con vida al Hospital Universitario de Santiago en donde fue intervenido quirúrgicamente pero nada pudieron hacer los médicos para salvar su vida. El accidente ha causado un hondo pesar en Padrón y entre sus compañeros.

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Muere tras golpearle una pala excavadora - El Diario Montañés. 08-02-2003

Un trabajador de 22 años murió ayer tarde tras ser golpeado en la cabeza por una excavadora mientras trabajaba en una obra en Castellbisbal (Barcelona), según han informado los Bomberos de la Generalitat. El accidente laboral se ha producido alrededor de las 16,30 horas en el número 72 de la calle Pep Ventura, donde se están realizando unas obras.

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Muere un trabajador que cayó de una altura de tres metros - Publicaciones del Sur. 06-02-2003

Los efectivos del Servicio de Emergencias Sanitarias del 061 trasladaron a un hombre, que se precipitó desde una altura de tres metros al interior del patio del inmueble donde trabajaba, falleciendo poco después de producirse su ingreso en Urgencias.

FARO LA LÍNEA

Un accidente laboral, acaecido durante la mañana de ayer, se cobró la vida de un hombre que se encontraba trabajando en el inmueble situado en el número 53 de la calle Prim.

Aunque hasta el momento se desconocen las causas que pudieran haber ocasionado la caída del trabajador desde un segundo piso, fuentes cercanas, así como los efectivos del 061, que se personaron urgentemente en el lugar de los hechos, indicaron que sobre las 11.56 de la mañana, un trabajador identificado como Manuel L. M., sufrió un accidente laboral por el que se precipitó desde la altura de la segunda planta hasta el suelo.

Los efectivos sanitarios de urgencias del 061 atendieron al accidentado en el lugar de la caída, sin que, tras varios intentos por reanimarle, lograran hacer nada por mejorar su estado, por lo que se trasladó inmediatamente al Centro Sanitario linense, donde ingresó por vía de Urgencias.

Según apuntes de los facultativos que lo atendieron, la gravedad del caso hizo preciso su traslado en helicóptero al Hospital Puerta del Mar de Cádiz, donde los medios tecnológicos y las avanzadas instalaciones permitirían una actuación más eficiente sobre el estado de salud del siniestrado, aunque desgraciadamente la muerte le sobrevino en el momento en que se iniciaba el traslado.

Los primeros indicios aportados por las investigaciones policiales que se iniciaron de inmediato, el hombre pudo resultar herido tras caer desde una altura de unos tres metros a un patio interior de la citada finca, lo que le produjo lesiones importantes en gran parte de los órganos vitales, también en la cabeza, donde recibió un violento impacto al chocar contra el suelo.

Asimismo se desconocen las labores que el siniestrado estaba realizando, y hasta que la autopsia no arroje un poco más de luz sobre las causas de la muerte no es posible aportar al respecto más que los datos testimoniales que facilitaron las personas cercanas al suceso, entre los que se mantenía la presunción de que el infortunado trabajador se asomó por el hueco de un ventanal sin tener previstas las medidas de seguridad oportunas, por lo que pudo haber perdido el equilibrio precipitándose hacia el suelo desde la altura anteriormente referida, que aunque no es excesiva, en este caso se cobró la vida del obrero accidentado.

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Fallece en Arona un trabajador de recogida de basuras al caer del camión y golpearse la cabeza - La Provincia. 04-02-2003

Un trabajador del servicio de recogida de basuras del municipio de Arona, al sur de Tenerife, falleció ayer como consecuencia de las heridas sufridas al caer del camión cuando desarrollaba su labor, informa la unidad de comunicación de las policías locales de Canarias.

El fallecido ha sido identificado como J.M.F., de 55 años, quien sufrió el accidente cuando realizaba las labores de recogida de la basura en una calle de la localidad de Los Cristianos.

El trabajador fue trasladado por miembros del Servicio de Urgencias Canario a un centro hospitalario de Playa de las Américas y, posteriormente, al Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria de la capital tinerfeña, en el que falleció como consecuencia de las graves lesiones que se produjo en la cabeza.

De otro lado, una guagua que estaba parada sin su conductor en la estación de la localidad tinerfeña de Guía de Isora arrolló ayer el cartel de un comercio, una cabina telefónica, un contenedor de vidrio y cinco coches aparcados, sin que se produjeran heridos, informó el ayuntamiento de la localidad.

Nada más producirse el accidente, el alcalde de Guía de Isora, Pedro Martín Domínguez, anunció que en 24 horas será trasladada la estación de guaguas, ya que es la segunda vez que se produce un suceso similar en ese lugar.

El accidente se produjo sobre las 8.30 horas cuando, poco después de que se bajara el conductor, se soltó el freno de mano del vehículo propiedad de la empresa TITSA, que comenzó a rodar cuesta abajo.

La guagua chocó primero contra el cartel de un comercio, arrolló después una cabina telefónica y se desvío hacia la carretera general, rompiendo a su paso un contenedor de vidrio.

Finalmente chocó con cinco vehículos que se encontraban aparcados frente a un concesionario y contra una farola.

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Condenan a una empresa a pagar 194.503 euros a un albañil accidentado - El Norte de Castilla. 01-02-2003

El trabajador sufrió una paraplejia al caer desde una segunda planta en una casa de Tudela

VALLADOLID

El Juzgado de lo Social Número 2 de Valladolid ha condenado a una empresa constructora a pagar 194.503 euros a un obrero que quedó parapléjico tras caer al suelo cuando trabajaba a una altura de 2,60 metros en una casa de Tudela de Duero.

La sentencia condena a la empresa Construcciones y Reformas Caño Samboal S. A. a pagar dicha cantidad en concepto de indemnización de daños y perjuicios al trabajador.

Los hechos ocurrieron el 5 de marzo de 1998, cuando el empleado, G.A.F., de 28 años entonces, realizaba labores de encofrado en el techo de la segunda planta de una cubierta abuhardillada de una vivienda unifamiliar de la urbanización El Otero de Tudela de Duero.

Para realizar esta tarea «no se había instalado elemento o equipo de trabajo alguno para trabajos en altura, ni andamio ni cualquier otro equipo o plataforma elevadora», según consta en la resolución judicial.

El empleado, con categoría de oficial de segunda de albañilería, sufrió el accidente cuando un compañero fue a coger un tablero, otro tablero se movió e impactó contra el trabajador, quien resultó contusionado en la cabeza, cayó al suelo y se golpeó en la espalda.

El trabajador sufrió, junto a otras secuelas, paraplejia de extremidades inferiores a nivel de la undécima vértebra dorsal, precisando silla de ruedas, por lo que el Instituto Nacional de la Seguridad Social declaró «gran invalidez» del empleado, informa Efe.

La decisión judicial argumenta que el contrato de trabajo «impone al empresario una deuda de seguridad, una obligación de velar por la seguridad de sus operarios con todo lo que ello conlleva».

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Fallece un estibador en el puerto de Pasajes cuando trabajaba en un barco turco - Diario Vasco. 31-01-2003

SAN SEBASTIÁN

Un trabajador de la Sociedad Estatal de Estiba y Desestiba falleció ayer en un accidente registrado en el puerto de Pasajes a bordo del barco Sitarem, de bandera turca, al ser aplastado por las compuertas de las bodegas del buque, informaron fuentes de esta empresa.

El estibador fallecido es José Angel San Sebastián Maneiro, nacido en Pasajes en 1961, cuyo cadáver continuaba en el carguero a las dos de la tarde a la espera de que el juez ordenara su levantamiento.

El accidente se produjo sobre las 11,30 horas, cuando los marineros del barco efectuaban las maniobras para abrir los portones de las bodegas del Sitaren, que arribó anteayer a Pasajes para cargar perfiles de hierro.

El comité de empresa de la Sociedad Estatal de Estiba y Desestiba del puerto de Pasajes (Sespa) va a pedir una investigación judicial para que se esclarezca este siniestro, según indicaron a Efe fuentes de esta órgano de representación de los trabajadores.

Anunciaron además que hoy se paralizarán todas las operaciones previstas en el puerto pasaitarra en señal de protesta por este accidente.

Inspectores del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales (Osalan) se desplazaron al puerto de Pasajes al conocer la noticia, pero no pudieron practicar las diligencias habituales en estos casos al no poder acceder al barco por razones de protocolo, ya que a todos los efectos el trabajador ha muerto en suelo de Turquía.

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Fallece un hombre aplastado por un camión en el Jerte - El Periódico Extremadura. 31-01-2003

VALDASTILLA. El accidente tuvo lugar ayer cuando un trabajador de la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte fallecía al volcar sobre él un camión. La víctima era de Plasencia y tenía unos 50 años. M. M. C.

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Los accidentes laborales mortales aumentaron un 42,8% en 2002 - El Día de Córdoba. 29-01-2003

Las siniestros que causaron la muerte del trabajador fueron 20 el año pasado, seis más que en 2001, y se centraron en el sector servicios

Los accidentes laborales mortales en Córdoba aumentaron un 42,8 por ciento en el último año y pasaron de los 14 siniestros que se saldaron con la muerte de trabajadores en 2001 a los 20 del pasado ejercicio, según los datos que se desprenden de los informes del Centro de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

Este incremento estuvo motivado por la subida de la siniestralidad laboral en el sector servicios, que experimentó un crecimiento del 1.000 por cien en este periodo, ya que mientras que en 2001 sólo un siniestro causó la muerte de un trabajador, el año pasado se registraron once accidentes.

Sin embargo, sectores como la agricultura y la industria experimentaron un descenso en el número de siniestros mortales. Así, en la actividad agrícola el descenso de los accidentes con resultado mortal fue del 50 por ciento y en la industria esta cifra se situó en el 25 por ciento. Por su parte, la construcción mantuvo los resultados del año anterior, con tres accidentes de este tipo.

A pesar de esta subida de la mortalidad en el trabajo, Córdoba fue la provincia andaluza con un menor crecimiento de la siniestralidad laboral, con una subida en el número de accidentes -leves, graves y mortales-, del 3,7 por ciento, cinco décimas por debajo de la media andaluza, que se situó en el 4,2 por ciento. Mientras que en 2001 los siniestros en el lugar de trabajo ascendieron a 13.527, en 2002 esta cifra fue de 14.041 incidentes.

En cuanto al cómputo general de los accidentes laborales por sectores, los servicios aglutinaron el mayor número de siniestros, con 5.067 percances, seguidos de la industria, con 3.895 incidentes; la construcción, con 3.276, y la agricultura, con 1.803.

Por otra parte, el informe, elaborado por la Delegación de Empleo y Desarrollo Tecnológico, establece que el 83 por ciento de los accidentes que se producen en los centros de trabajo cordobeses afectan a hombres, mientras que las mujeres aglutinan el 17 por ciento restante. Sólo en el sector servicios, los percances referidos a la población femenina superaron el millar, con 1.404.

Sin embargo, el índice de siniestralidad no sólo varía según el sector o el género del trabajador, sino también depende de la antigüedad en la empresa. Los datos del Centro de Prevención de Riesgos Laborales reflejan que mientras que la mayoría de los percances se producen en el primer mes de trabajo en los sectores agrícolas y de la construcción, en el caso de la industria y los servicios, los trabajadores que más sufren los accidentes son los que llevan más de doce meses contratados.

Además, la edad es otro elemento para tener en cuenta en relación con la incidencia de la siniestralidad laboral, ya que los empleados que superan los 30 años de edad son el sector de la población que acumula un mayor número de siniestros en los centros de trabajo.

Asimismo, los trabajadores de entre 18 y 25 años sufren una gran cantidad de incidentes en relación con otros grupos de edad y, especialmente, en los sectores de la industria y los servicios.

Según la tipología del contrato, los empleados que tengan una relación laboral a tiempo parcial y con una duración determinada son quienes más sufren los accidentes laborales.

Por otra parte, los sobreesfuerzos en la actividad profesional provocan el 31,24 por ciento de los percances que se registraron en Córdoba el año pasado, mientras que los golpes con objetos o herramientas representaron el 17,24 por ciento de los incidentes en la provincia.

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Muere un trabajador en un incendio en Alcoy pese a estar a 2 metros de la puerta - El Periódico Alicante. 29-01-2003

Un trabajador de una empresa textil de Alcoy murió anteayer en un incendio pese a que se encontraba a tan sólo dos metros y medio de la puerta de salida.

Los otros cinco empleados de Acabados y Doblados SAL que se encontraban en ese momento en el centro de producción lograron huir sin sufrir heridas por las llamas, que al parecer se iniciaron en la planta baja de la fábrica. El secretario general de CCOO en L´Alcoi -Comtat, Francisco Molina, se lamentó de la falta de medidas de seguridad contra incendios, aunque no quiso valorar si se habían respetado en este caso hasta conocer el informe técnico de la investigación.

En las labores de extinción de este fuego declarado en el Polígono Industrial Cotes Baixes participaron dotaciones de Bomberos desplazadas en 11 vehículos, que emplearon más de tres horas en poder sofocarlo, hacia la medianoche de ayer. El cuerpo del trabajador muerto se encontraba calcinado a una distancia de tan sólo dos metros y medio de la salida de la fábrica, según explicó ayer Molina.

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Un nuevo accidente laboral acaba con la vida de un obrero de 21 años en Roda de Barà - Diari de Tarragona. 29-01-2003

Como cada día desde que comenzará a trabajar en las obras, Alfredo C.P., vecino de Sant Sadurní d'Ano•a, de 21 años de edad, y trabajador de la construcción, se disponía a realizar su jornada laboral. En esta ocasión, tocaba en un edificio de la calle Vendrell de Roda de Barà. Alfredo, como el resto de sus compañeros estaba realizando, ayer, el encofrado de los techos de los pisos superiores del bloque. Fue en ese fatídico momento, justo a las 11.59 horas, cuando se le desplomó una de las planchas de hormigón que le cayó encima y le provocó la muerte, de manera casi instantánea.

Los vecinos de la zona, comentan que a esa misma hora se escucharon dos ruidos bastante considerables y prácticamente consecutivos. «Se parecieron a los que producían las voladuras del AVE». Eso hizo creer que lo que se había derrumbado era la grúa del edificio. Pero no fue así.

Casi de inmediato, un compañero de Alfredo, por lo que nos comentan, «muy exaltado», salió corriendo a la panadería más cercana, «Cal Niceto», donde solicitó que se le facilitara el número de teléfono de las ambulancias, según nos cuentan en la Panadería.

A los 15 minutos, aproximadamente, el ruido de las ambulancias y de los bomberos, irrumpía en las calles del casco antiguo de Roda. Una ambulancia y dos dotaciones de bomberos se acercaron hasta el lugar de los hechos, aunque no consiguieron salvar la vida de Alfredo.

Rápidamente, la zona ubicada en un lugar muy próximo al centro del pueblo, se llenó de curiosos. Cada uno daba su versión sobre los hechos y durante el día de ayer, en Roda, las hipótesis que se barajaron fueron varias.

La Guardia Civil de Roda fue la encargada de realizar las diligencias. Sobre las 13.40 horas, se procedía al levantamiento del cuerpo. El caso pasa ahora al Juzgado Número 1 de El Vendrell.

Un nuevo edificio

Durante la tarde, los alrededores de los edificio estaban muy tranquilos. Sólo un reducido grupo de trabajadores estuvo en las obras hasta, aproximadamente, las 18.00 horas, realizando tareas de descarga de un camión y recogiendo materiales.

El lugar en el que se produjeron los hechos, es un nuevo edificio que se está construyendo en la calle Vendrell y que ocupa los números 9 y 11. A pesar de que se trata de una de las calles del casco antiguo, el edificio es una obra nueva. Se trata de un bloque de pisos, de dos, tres y cuatro dormitorios, que por la parte de atrás da a otra calle. Debido al desnivel entre las dos, en la parte anterior, en la calle Vendrell, el bloque es de dos pisos de altura, más planta baja, mientras que en la parte posterior, por la calle del Torrent, el edificio cuenta con tres plantas de altura.

Por lo general, las trabajadores entran por la calle Vendrell a las obras, mientras que en la parte posterior existe una zona bastante amplia en la que se procede a descargar y preparar materiales. Las obras del edificio están dirigidas por la empresa Aviño-Vila.

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Muere en accidente laboral un vigués, encargado de una empresa granitera de Porriño - Faro de Vigo. 28-01-2003

Vigo

Un accidente laboral ocurrido ayer, sobre las 12,45 horas, en la empresa granitera Recsa (Roca Europea de Construcción S.A.), ubicada en el polígono industrial de Porriño, le costó la vida al encargado de la misma, Jesús Fernández Barreiro, de 57 años de edad, casado, padre de dos hijos, y con domicilio en la calle Isaac Peral de Vigo.

Este trabajador, con 15 años de antigüedad en la empresa, resultó muerto al caerle encima un costelo de piedra (sobrante de un bloque) que con una grúa se estaba sacando de un carro. Jesús Fernández, según fuentes del sindicato UGT, estuvo agonizando durante bastantes minutos, ya que al no existir en Porriño una ambulancia en el momento del siniestro tuvo que desplazarse desde Vigo una unidad del 061 que, según las mismas fuentes, tardó en llegar a la granitera unos 35 minutos.

José Antonio Álvarez, secretario de Femca de UGT denunció ayer tarde a FARO "que es incomprensible que en un polígono industrial como el de Porriño, con numerosas empresas allí ubicadas, se carezca de los mínimos servicios de prevención de accidentes tanto a nivel sanitario como de bomberos".

El secretario del Metal del sindicato ugetista matizó que "las carencias de este polígono industrial son como las que tiene el polígono industrial de Bouzas".

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